30 de julio de 2015

No dejes que...




El mundo es tierra de nadie. Los elegidos caen presos de su silencio, las sonrisas y aplausos adornan sus dudas. Siento lo que no puedo nombrar, pero disfruto mi hilaridad. En la eterna situación de no volver, celebro a los caídos, me alejo del poder, de los logros baldíos y la belleza fatal.

Juego a no jugar. Actúo lo mejor posible; y lo haré hasta el final. Si con el tiempo, el resultado parece bueno, no será importante lo que se piense de mí. Si con el tiempo, el resultado parece malo, ¿habría alguna diferencia?