“...sólo soy un alma que escribe su historia sobre la corona de los cielos con letras de sangre, amor y fuego…”
7 de mayo de 2013
Carpe diem
6 de mayo de 2013
Lonely hope
No duermen, permanecen allí sobre el acantilado formando un grupo que llena de espanto.
Yo los veo a todos sentados con la esperanza que lleguen los vengadores de su propia patria.
(Thomas Gray)
Entre dudas
Pero aunque la
bestia feroz pueda obtener el privilegio de la caza, y a pesar de que demos al
ciervo la ventaja de la ley antes de soltar los perros o de doblar el arco,
¿quién se preocupará de dónde, cómo o cuándo cae en la trampa o se mata a la
pérfida zorra?
(Walter Scott - La dama del lago)
4 de mayo de 2013
Entre libros
27 de abril de 2013
Sacro Recuerdo
A la memoria de mis mayores y evocando a Donne, te digo
en este soneto sagrado: ¡Oye Muerte! Resigna tu orgullo. Algunos te llaman poderosa
y temible pero nada de eso eres. Porque aquellos a quienes pensaste que
derribabas no han muerto. ¡Pobre de ti, muerte! Pues ni aún tú podrás matarme…
19 de abril de 2013
Hay Alguien...
Hay
alguien que no hallaré al regreso de mi jornada
Alguien
de quien no volveré a recibir ése cálido abrazo
Alguien
que no llamará el domingo por la mañana
Alguien
que no veré envejecer a plenitud
Hay
alguien que no gozará de aquel especial aroma de hogar
Alguien
que no enjugará otra vez mis lágrimas infantiles
Alguien
que no sonreirá con mis trazos y figuras de colores
Alguien
que no contará otra historia sobre héroes y tumbas
Hay
alguien que no aliviará mis heridas de batalla
Alguien
que no disfrutará mis conquistas de ocasión
Alguien
que no escucharé más en su nocturno silencio
Alguien
que nunca estará en mi último desierto
Pero
también…
Hay
alguien que descansa a placer en las alturas de Dios
Alguien
que se recrea en un lugar de dulce habitar
Alguien
que añoro en lo profundo de mi brillante mirar
Alguien
que perdura en el fuego sagrado de Sion
Hay
alguien que me enseña a creer en mi propia grandeza
Alguien
que me aviva con la herencia de su amor maternal
Alguien
que me impulsa a descubrir el valor que no se ve
Alguien
que no quiero archivar en postales de soledad
Hay
alguien cuya presencia desvanece mi gloria y mi dolor
Alguien
que ilumina mis noches de velero en altamar
Alguien
que inspira el sueño de regresar a mi hogar
16 de abril de 2013
9 de abril de 2013
4 de abril de 2013
Ensueño real
En busca de refugio seguro, camino
entre los suburbios de la ciudad de la guerra sin fin. Entonces, una dorada
doncella con aroma de Edén y rostro de ángel, se acerca lentamente hasta mí y
exclama:
- “¡Hasta que apareciste!
Aunque te estás desmoronando por dentro… estoy segura
que esto será para mejor”
Le interrumpo diciendo:
- “Aquella noche lluviosa cuando entraste a mi fortín,
¿fue algo casual o no?”
Me dice:
- ¿Olvidas
que soy la elegida del palacio sin rival? Sabes que no es ni fue coincidencia”
Pero yo insisto:
- “Me parece haberte visto antes. Tu mirada es
similar a la de una mujer que conocí, pero ella era sólo un sueño”
Me pide que le hable acerca de
ella pero insólitamente no logro recordar. Es como si nunca hubiera sido verdad.
- ¡El sueño! – es mi grito desesperado - ¡Ayúdame a recordar
el sueño!
Me mira sorprendida y guarda
silencio. Entonces le pido:
- ¿Lo harás para mí?
Ella, dulcemente me responde:
- “Por ti y para ti, ya hice lo que debía hacer”
Luego, con sus ojos de seda acaricia
mi pálido rostro y dice:
- “¿Qué haces aquí?
Mirando al suelo y con voz pausada,
le contesto:
- “Yo… yo deseo ser olvidado… Sí,
prefiero ser olvidado...”
Ella, sonriendo, pregunta:
- ¿Por
quién?
30 de marzo de 2013
Talking in the night
¡Hey you, nightly
butterfly!
Rest wherever you like and listen to me:
You know that I can’t fool you
You understand my glory and my pain
Although you know that I'm afraid not get it
¡Hey you, nightly
butterfly!
I don't wanna to
stay in this place
I desire to heal
those wounds
I wish to be
forgotten for everyone
However, the hope lights
me
Its hand guides my
alone heart
Because I saw you once
again
With her eyes in my
dreams
¿Could you let me to go there?
Maybe, I’ll be here
Forever and ever
Please, allow me flying
to
Your quiet heaven
And her eternal flame
among us
¡Hey you, nightly
butterfly!
I’m sure that ain’t
endless
Thank you for loving
me
Thank you for hearing
my request:
¡I wanna go home!
¿But, who’s gonna
drive me home tonight?
***********************************************
***********************************************
Diálogo de Medianoche
¡Hey tú,
mariposa nocturna!
Descansa donde
quieras y escúchame:
Tú sabes que no
puedo engañarte
Tú entiendes mi
gloria y mi dolor
Aunque sabes, temo
que no voy a lograrlo.
¡Hey tú,
mariposa nocturna!
No quiero
permanecer en este lugar
Deseo sanar
aquellas heridas
Deseo ser
olvidado de todos
Sin embargo, la
esperanza me ilumina
Su mano guía mi
solitario corazón
Porque te vi
una vez más
Con sus ojos en
mis sueños
¿Podrías
permitirme ir allá?
Quizá, estaré aquí
Por siempre y para siempre
Déjame volar, por favor,
A
tu tranquilo cielo
Y su llama eterna entre nosotros
¡Hey tú,
mariposa nocturna!
Estoy seguro
que esto no es perpetuo
Gracias por
amarme
Gracias por
escuchar mi petición:
¡Quiero ir a
casa!
¿Pero, quién me
llevará a casa esta noche?

19 de marzo de 2013
Sueño sin tiempo
Cubierto
por la oscura noche y abierto a los infinitos caminos de mi mente, una visión
asombrosa se presenta en mis sueños con un enigmático mensaje.
Camino
de mi hogar, encuentro a mi paso, un pequeño grupo de personajes sentados en la
periferia de una higuera de agua como si esperaran hallar algo de gran valor.
Seres provenientes de cerca y de muy lejos -por la diversidad de sus vestiduras-
hablan entre ellos como si de sus disertaciones dependiera el porvenir de toda
la urbe conocida.
Y
entre ellos un hombre de blancos cabellos, negruzcos vestidos y mirada fría, me
hace una seña y ante mi sorpresa, me invita a acompañarlos. Ya en medio de
ellos, quiero conocer lo que conversan y asimismo, aprender algo desconocido o
tal vez, que ya había olvidado.
Con trémula voz le pregunto:
- “¿Por qué esta sombría
encrucijada entre el valor real y el efímero precio de las personas?
Con
firme palabra me respondió:
-
“Definitivamente, la percepción del dinero. Lo que mediante el dinero es
para los hombres, lo que pueden pagar, es decir, lo que el dinero puede
comprar, eso son, poseedores del dinero mismo. Su fuerza es tan grande como lo
sea la fuerza del dinero. Las cualidades del dinero son las cualidades de ellos
y sus fuerzas esenciales. Lo que son y lo que no son, no están determinados en
modo alguno por su auténtica individualidad”
Sorprendido
por su aguda e interesante enunciación, aunque confusa para mí, le pregunto:
-
“¿Quiere decir que incluso lo que sentimos, se determina por los bienes o el dinero?
Señalando
a una elegante y bellísima doncella vestida de rojo carmesí quien camina de la
mano de un risible rentista, me responde con una sonrisa burlona:
-
“No son atractivos pero podrían comprar la más hermosa de las mujeres; por lo
tanto, no son desagradables pues el efecto de la fealdad, su fuerza
ahuyentadora, es aniquilada por el dinero”
Ante
la mirada de los demás compañeros de tertulia, me indica el lugar de gobierno
donde personajes de pulcro vestuario y dudosa moral -en su opinión- entran y salen.
Luego prosigue:
-
“Según la individualidad, son impedidos; pero el dinero les procura miles de
caminos luego no son unos incapacitados. Hay hombres malos, sin honor, sin
conciencia y sin ingenio pero se honra al dinero que poseen, luego también ellos
‘’son” buenos, honorables, conscientes e ingeniosos a lo sumo”
Confirmo
con mi cabeza, recordando la tierra lejana que un día dejé. Con mayor
inquietud, le pregunto:
-
Entonces, ¿cómo distinguir la valía de aquello que conocemos como dinero?
Arregla
su bufanda de color gris mientras el grupo escucha en silencio a aquel
personaje. Luego, nos observa, alza su cabeza ante todos, respira profundo y
habla:
-
El dinero es el bien supremo luego es bueno quien lo posee. El dinero evita,
además, la molestia de ser deshonesto luego se presume que somos honestos. Sí,
alguien es estúpido pero el dinero es el verdadero espíritu de todas las cosas.
Entonces, ¿cómo podría carecer de ingenio aquel poseedor?
No
sé qué responderle. Me veo como un total ignorante entre ellos. Los demás
guardan un silencio casi ritual y aguardan con respeto su turno de intervenir.
Pido permiso para preguntar una vez más:
-
¿Quiere decir que las virtudes, la capacidad propia y el trabajo, no garantizan
plenamente un futuro excelente?
Mirándome
fijamente a la vez que otro hombre vestido con un kimono negro me alcanza una
taza con una bebida caliente, responde con sarcasmo:
-
El dinero puede, por lo demás, comprarse gentes ingeniosas. ¿Y no es quien
tiene poder sobre las personas inteligentes más talentoso que el mismo
talentoso?
Con
cierta desazón, le ruego que me enseñe cómo resistir tal fuerza para superar la
crisis que vivo. Él observa a uno de los maestros que lo acompañan y por
primera vez, le pregunta:
-
¿Es que no poseemos, todos los poderes humanos, sin que mediante el dinero
podamos alcanzar todo lo que el corazón ansía?
Aquel
compañero de tertulia, vestido de desierto, dirige su vista hacia mí y
escribiendo en la tierra rojiza, nos dice:
-
“Hagan y cumplan todo lo que dicen pero no los imiten ya que ellos enseñan pero
no cumplen”
De
inmediato, recuerdo aquella sentencia, reconozco a aquel personaje y a todos
los que están allí con él. Es como si un velo hubiera caído de mis ojos y me
siento feliz por compartir este momento con ellos.
El sol cae, llega la
noche y con ella, el momento de volver a casa. Me despido de cada uno y ellos, a
su vez, me expresan algunas palabras. El primero en hacerlo es Krishna, el dios pastoral de piel azul que toca magistralmente
la flauta, quien me dice:
- El Señor Bhagavan te advierte que por lo
que no deberías quejarte, te quejas, aunque con fino lenguaje te expresas.
Recuerda que ni por los vivos ni por los muertos muestran los sabios algún
desconcierto. Es tu responsabilidad decidir qué destino forjar”
Luego, Mahoma aún con su pecho abierto y la mirada
puesta en la solitaria multitud que habita la ciudad, me habla con gran
autoridad:
- Ellos son los que han comprado el error con la
moneda de verdad; pero su comercio no les ha aprovechado. Se asemejan al que ha
encendido fuego pues cuando sus llamas han difundido su claridad sobre los
objetos que los rodean y cuando Allah lo quita de pronto, los deja en las
tinieblas y no pueden ver.
Sorprendido por la severidad de sus palabras y sumido en una enigmática atención
a todo lo que ocurre, permanezco en silencio. El hombre del kimono negro es Confucio,
maestro de primavera y otoño que se dirige a mí con estas palabras:
“Sigue el Tao, recorre el Camino de los Sabios”
Tras sus pasos, Buda, tranquilo e
impasible ante mi inquietud agobiante, se acerca y en voz apenas audible, me dice:
- Forastero, a través de tu
concentración y sabiduría moral, domina tu ego, logra superar tu profunda
ignorancia y renuncia a las ataduras terrenales que te hacen sufrir, incluso con
lo que más amas”
Después, Sócrates acompañado de Platón y Aristóteles, me
habla con su particular arte de alumbrar los espíritus:
- “¿Crees que no estamos unidos
aunque con rasgos generalmente separados? ¿Piensas que hablamos distintas
lenguas? ¿Pretendes decir que pensamos de forma superior a tu parecer? ¿Aún
piensas que poseemos tu verdad?”
En medio de tanta extrañeza por
lo que sucede, aquel personaje de negruzcos vestidos, se acerca hasta mí
junto al último de los maestros que se hallan junto a la fuente. Son Marx y
Jesús. Sonríen y charlan amenamente como viejos amigos e incluso intercambian
algunos pergaminos dorados. Jesús se adelanta, toca mi hombro con su mano
izquierda. No habla. Solamente me observa.
Con el rostro en tierra le digo:
- “Señor, envíe por medio de quien debe enviar. No soy mejor que
mis padres. Permítame regresar a casa”
Él me dice:
- “Si alguien camina de día, no tropezará porque ve la luz del día.
Pero quien transite de noche, caerá porque carece de luz”
Envueltos por una luz radiante en medio de la penumbra nocturnal,
todos se alejan. Y aunque deseo estar por siempre entre ellos, sé que no es
posible lo cual me hace llorar como un niño. Al final, sin emitir gesto alguno,
dejan para mí -y para quien lo reciba, así lo dijeron- un último mensaje
que trasciende las voces del tiempo y el espacio:
17 de enero de 2013
Llamada de domingo en la mañana
¿Sabes tú, cuándo volveré a escuchar esa llamada de domingo en la mañana?
Te
echo de menos
Ojalá
pudieras hablarme
Hace
tanto tiempo
Que
no escucho tu voz.
Una
vez más
He
cruzado la frontera
Me
he convertido
En
mi propia soledad.
Pero
sé que estás
Aquí
junto a mí
Porque
sólo tú conociste
Lo
que ha de venir.
En
el camino de vuelta
Al
calor de mi hogar
Mil
días sin ti
Son
cual flor de la tarde.
Tu
amor insondable
Tu
esperanza eterna
Y
tu fe inquebrantable
Sustentan
mis pasos.
Y
en mis pensamientos
Todos
los recuerdos
Me
hablarán de ti.
Mamá...
¡
Siempre te extrañaré !
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